Servicio de atención residencial a personas con discapacidad intelectual (grados de dependencia I y II), bajo la modalidad de alojamiento tutelado permanente en un centro de la Consejería y que se encuentran en una situación sociofamiliar que les impide vivir con su familia o en su lugar habitual de residencia, ofreciendo un modelo de convivencia normalizado y organizado en núcleos pequeños, con el objetivo de favorecer la integración social.