Durante la operación de las instalaciones, el contratista debe realizar cuantas tareas sean necesarias para mantener las mismas en correcto funcionamiento, realizando el mantenimiento, conservación, retirada de residuos, limpieza, sustitución de consumibles, reparación de cualquier elemento, así como el aporte de material fungible, piezas de recambio y de reactivos, conducentes a tratar el agua en las correctas condiciones especificadas en los artículos n.º 2.6. y 2.7 del Pliego de Prescripciones Técnicas Particulares. Para todo ello, debe disponer de personal con experiencia adecuada para cada una de las tareas previstas.